lunes, 2 de marzo de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES. 3

Es un objetivo muy deseable, interesante y en principio fácil, y económico mejorar los ecosistemas fluviales mediante la eliminación de barreras transversales abandonadas y en desuso. Con ello se cumple la Directiva Marco del Agua (DMA) que pretende la mejora del estado de las masas de agua, se cumple la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos 2023-2030 y el Reglamento europeo relativo a la restauración de la naturaleza, (UE) 2024/1991, de 24 de junio de 2024. Uno de los objetivos de este Reglamento es restaurar al menos 25.000 km de ríos en la Unión Europea para que vuelvan a ser de flujo libre de aquí a 2030.

Todos sabemos que la UE no se caracteriza por realizar planteamientos arriesgados o inalcanzables. Más bien es moderada y conservadora a la hora de plantear objetivos ambientales. Así que esos 25.000 km corresponden seguramente a unas aspiraciones que han pasado por la rebaja de la prudencia y de la cautela. A pesar de ello en el mapa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con las actuaciones de restauración fluvial en todas las cuencas españolas, se contabilizan apenas 689 km de ríos restaurados. Teniendo en cuenta que de eso kilometros la mayoría son actuaciones en barreras longitudinales, estamos muy lejos de los valores que nos corresponderían y que la UE considerara precavidamente como deseables.

Por eso, la propuesta que se hace en el Esquema provisional de Temas Importantes del Plan Hidrológico del Ebro, de eliminar o permeabilizar un máximo de 18 barreras transversales, parece una propuesta excesivamente corta y limitada. Quizás tendría sentido este número, siendo muy comprensivos, para el plazo planteado en el Reglamento europeo, es decir el año 2030. Pero eso supone solo dos años del sexenio de aplicación del PHE. No parece por tanto muy exagerado pedir que se eliminen al menos otros 35 o 40 obstáculos transversales más en todo el plazo del ciclo hidrológico.

Hay que tener en cuenta, que ya hay 127 azudes o barreras transversales seleccionados como candidatos para su demolición y listados en el anexo al tema, y podría haber muchos más.

La reducción del coste unitario si se eliminan todos los del listado, también hay que tenerla en cuenta. Los 18 propuestos en la alternativa aceptada costarían cada uno 134.000 €. Eliminar o permeabilizar los 127 listados sale a 115.000 por cada uno. Solo por esto valdría la pena aceptar la alternativa 3 rechazada, por más barata. Sin duda, el objetivo último es eliminar todos esos obstáculos y lo único que se debate es el plazo.

Hay otro aspecto no contemplado en la exposición de tema 8. Para la eliminación de estas barreras, o una buena parte de ellas, sería necesario un proceso serio de participación en el que todas las partes implicadas o afectadas, especialmente las del territorio, se impliquen en el que, el como, y el cuando. Aparte de los estudios técnicos, los análisis ambientales y los procesos administrativos, es necesario que se planteen procesos de participación bien programados y con un compromiso real por parte de la administración en la aplicación del resultado de esos procesos. No tienen que inventar nada, solo tienen que copiar el modelo aplicado en la Estrategia Ebro Resilience que ha funcionado de una manera muy eficaz para solucionar los conflictos en el tramo medio del Ebro en relación a las crecidas y las medidas a aplicar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario