viernes, 24 de abril de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES. 6

Tema 18. Nuevos regadíos con financiación pública que se contemplarán en el plan hidrológico

Clik imagen. Informe Green Peace 2024


Siento la aridez del tema, pero aquí es donde nos jugamos el pan, por decirlo de alguna manera. No solo por el coste económico (20.000 € por ha nueva de regadío) sino también por el impacto ambiental. La propuesta aceptada son 32.000 nuevas ha de regadío, lo que implica nuevos impactos, nuevas detracciones, menos caudales circulantes en los ríos, y con seguridad nuevas obras de regulación, nuevos embalses.

El Tema, comienza haciendo un balance de los nuevos regadíos ejecutados o en proceso de ejecución en el ciclo anterior de planificación. En total 63.176 ha con un coste de 912.8 Millones de €, con una inversión media por hectárea de 14.431€.

A continuación nos dicen que se ha pedidoa los departamentos de agricultura de las comunidades autónomas de la cuenca del Ebro que propongan aquellos proyectos de nuevas transformaciones en regadío que cumplan con los criterios de sostenibilidad para su incorporación en el plan hidrológico como regadíos con financiación pública”. El resultado es un cuadro con todas las solicitudes, que contempla 77.853 nuevas hectáreas de regadío, con dotaciones medias muy diferentes por comunidades, que van desde los 8.141 m3/ha año de Aragón a los 1500 o 1743 del Pais Vasco y La Rioja. Aunque faltan datos, el uso máximo de agua al año podría superar los 200 Hm³.

Después de esto, en el análisis de alternativas, se nos dice que la alternativa 0, que sería la de no establecer restricciones a las peticiones de nuevos regadíos supone 320.000 nuevas has. de regadío a un coste de 20.000€/ha, lo que suma unos 6.400 M€. Aunque sea sin restricciones a las peticiones, no se sabe de donde salen esas 320.000 nuevas has. ya .que las CCAA solo han pedido 77.853 ha.

La alternativa 1, con el mismo coste por hectárea, parece mucho más moderada, solo 6.000 has. por año, aunque suman 36.000 ha en el período de planificación, con un coste total de 720 M€.

Esta cantidad ya no se aleja tanto de lo solicitado por las CCAA; es un poco menos que la mitad. Suponiendo que éstas han inflado sus demandas esperando el recorte, todos (CCAA y CHE) darán la sensación de haber cedido para llegar a un acuerdo y todos contentos.

Los redactores se quitan de encima rápidamente sin ningún tipo de análisis la alternativa 2 “Alternativa 2. No incluir nuevas superficies de regadío”. Ni siquiera mencionan que su coste sería cero.

No hay ninguna obligación de ampliar nuevos regadíos en cada ciclo de planificación. Especialmente cuando quedan por concluir nada menor que el 71,5% de los nuevos regadíos planificados en el periodo anterior. Parece haber una obsesión enfermiza por ampliar los regadíos en un constante crescendo sin esperar siquiera a ver si los ya planificados se van a poder poner en marcha.

Desde COAGRET pensamos que en ningún sistemas de explotación hay agua suficiente para planificar más regadíos. Al contrario, harían bien los usuarios en reducir sus demandas y mejorar así la resiliencia del sistema para poder hacer frente a los riesgos que se plantean en un futuro próximo, tanto climáticos como geopolíticos.

A estas alturas de sobreexplotación de los recursos de la cuenca, pensamos que el proceso debería ser a la inversa de como se plantea. Anteponer las limitaciones a la propuesta de nuevas demandas

En el ETI se hace al revés, pidiendo a los agentes agrarios, especialmente CCAAs y comunidades de regantes que planteen sus demandas sin limites, y permitiendo crear así unas expectativas que luego se transforman en demandas llamadas “históricas”, en lloros y rasgado de vestiduras, en lamentos y apelaciones a la España despoblada y a la autarquía alimentaria. Todo basado en una falsa esperanza alentada por una mala planificación. Ni las CCAAs ni las comunidades de regantes están pensando en la sostenibilidad ambiental de la cuenca al plantear sus demandas. Razones políticas, de clientelismo, intereses económicos de grandes corporaciones o de fondos buitre, o la simple huida hacia delante de quienes han caído en la espiral deudora de la modernización. Todo menos plantearse si "voy a tener agua dentro de 10 años".

Sabemos que ni desde la CHE, ni mucho menos desde los estamentos de las autoridades agrarias, se quiere asumir que el regadío ha sobrepasado el tope que la cuenca puede asumir.

Los criterios planteados por la propia CHE, el Índice WEI+ (consumo de agua/recurso disponible) (pero con el objetivo de la UE 20% escasez, 40% grave escasez), la Garantía servida (demanda servida/demanda total) y la aportación no asignada en cada sistema de explotación (restando el caudal ecológico, aunque este criterio no discierne los caudales de las crecidas no utilizables) lo dejan muy claro.

Se planifica todo con un optimismo rayando en la insensatez. El caso que se menciona del embalse de Enciso, debería servir como enésimo aviso. Se construye un embalse justificado en unas aportaciones de 7 Hm3/año y resulta que una vez terminado, las aportaciones reales apenas llegan a la mitad. Habría por lo tanto que reducir a la mitad los nuevos regadíos planificados, esos nuevos regadíos que justificaron la construcción del embalse. Se oculta el "pequeño detalle" de que, en consecuencia, el coste será el doble para los agraciados, si es que queremos cumplir la ley y aplicar la recuperación de costes según la DMA. No olvidemos que el coste tampoco fue el presupuestado, sino casi el triple con arreglo al que se planificó la recuperación de costes. Naturalmente eso puede hacer inviables las explotaciones, pero a nadie parece importarle. También resulta que los impactos ambientales se duplican en relación a los posibles beneficios y por tanto, la justificación del embalse que orgullosamente pasó toda la tramitación administrativa y técnica, se tambalea sobre los pies de barro de la mala planificación.


UN RECORRIDO POR LOS CONFLICTOS DE LA CUENCA DEL EBRO


miércoles, 22 de abril de 2026

CAMINAR EL AGUA

El día 16 de mayo hay una cita con la gente y los paisajes del río Jalón. Los ayuntamientos de Morata de Jalón y Chodes junto a COAGRET invitan a una ruta guiada apta para todos lo públicos que acerque la realidad cotidiana de esta zona no demasiado conocida de Aragón y profundamente marcada por una política hidráulica insensible. 


Esta actividad se mueve en el entorno de la iniciativa internacional "CAMINAR EL AGUA".( WalkingRivers) 

Desde su lanzamiento hace dos años, esta propuesta ha reunido a más de 7.000 personas en más de 200 rutas en 30 países, buscando la creación de una comunidad internacional comprometida con el cuidado de los ríos.

Es una invitación a descubrir el patrimonio del agua a través de caminatas guiadas por especialistas multidisciplinares siguiendo los ríos, arroyos y cauces de agua que la naturaleza a puesto a la orilla de nuestros pasos. 

El entorno del Jalón, con Mularroya como herida anímica en medio del paisaje que atraviesa la eternidad, es una buena ocasión de reconocimiento especialmente hacia las personas que hacen cada día profesión de voluntad de vivir en una zona que la cultura domesticada incluye en el sofisma España Vacia/Vaciada. Una catalogación banal que parece concebida para aplacar conciencias de los propios vaciadores. 

El ser humano tiene una deuda eterna con sus ríos y el Jalón es buen escenario para esa reconciliación. Especialmente en este tiempo de zozobra humana y social, el encuentro de personas y el trabajo común puede ser herramienta de esperanza.

Os esperamos caminando 


PARA PARTICIPAR:

Formulario de inscripción.

- También en el Ayuntamiento de Morata de Jalón

martes, 7 de abril de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES 5

 Sigue en información pública hasta el 28 de mayo el Esquema de Temas Importantes del cuarto ciclo deplanificación hidrológica del Ebro. Y seguimos también nosotros con nuestros comentarios a algunos de estos temas Importantes.

Tema12. Hacia una modernización ambiental de los regadíos de la cuencadel Ebro

El tema se titula Hacia una modernización ambiental de los regadíos de la cuenca del Ebro. Lo repito porque a lo largo del tema veremos que la parte “ambiental” va desapareciendo del capítulo como un azucarillo en un vaso de agua.

En el documento a exposición pública se dice “Este proceso no solo permite una mejor adaptación al contexto de cambio climático, con una creciente irregularidad en los recursos hídricos, sino que también contribuye a la sostenibilidad ambiental al disminuir la presión sobre los ecosistemas acuáticos y los retornos contaminantes"

Las dos últimas afirmaciones, la de disminuir la presión sobre los ecosistemas acuáticos y de (disminuir) los retornos contaminantes son dos cosas que hasta ahora el Plan Hidrológico, en sus sucesivas actualizaciones, no ha podido conseguir ni demostrar. Hasta ahora todas las modernizaciones realizadas en la cuenca no han logrado disminuir la presión sobre los ecosistemas acuáticos: no aparece ese dato en ninguna parte de los Planes ni de los controles realizados. En cuanto a la reducción de retornos, es evidente que una mejora de la eficiencia del riego disminuirá los retornos, pero en cambio aumentará la concentración de contaminantes que arrastra ese retorno si no se producen otras modificaciones que no tienen que ver con la modernización. Todos los datos, incluso los aportados por la Confederación, confirman este punto.

Recordemos que el valor clave es la concentración de contaminantes en las masas de agua, y esta concentración depende de dos factores, la masa de contaminantes y el volumen de agua en el que se diluyen. Es posible que haya disminuido la masa de contaminantes, pero lo que es seguro es que el volumen de agua circulante es menor ya que la modernización aumenta el consumo de agua.

En todo caso, esta disminución de contaminantes (de contaminación difusa por nitratos, nutrientes y fitosanitarios) tampoco se ha producido a la vista del aumento de Zonas Vulnerables a la contaminación por nitratos en toda la cuenca.


El objetivo de este tema importante es reforzar que en los proyectos de modernización se recoja una componente ambiental destacada. Esta componente ambiental, entre otros aspectos, ha de fortalecer la instalación de filtros verdes o humedales de desnitrificación, potenciar la eficiencia de regadíos y el ahorro de agua, o mejorar el control de entradas y salidas para realizar un buen control del rendimiento de la modernización. Actualmente se está instando a que se realicen filtros verdes en los informes pertinentes que emite la CHE durante el proceso de evaluación ambiental de los proyectos

A pesar de esta afirmación “el objetivo de este tema importante es reforzar que en los proyectos de modernización se recoja una componente ambiental destacada” no aparece nada de esto en el tema importante. En ninguna de las tablas aparece ninguna columna referida a la parte ambiental de los proyectos: si se van a hacer filtros verdes, si se van a reducir las detracciones (si se van a reducir las concesiones de una manera significativa) si se van a poner controles de entrada y de retornos, su número, su coste, su impacto, los volúmenes no detraídos, las hectáreas dedicadas a los filtros verdes, los kilos de nutrientes retenidos en los filtros, los puntos de control de contaminantes y nutrientes…

Sin embargo, y a pesar de que no aparece por ninguna parte ese componente ambiental, ni su carácter, ni su coste, ni su relevancia, ni su impacto previsto, la modernización, por lo visto, es el único tipo de medidas que recibe fondos en grandes cantidades “La modernización del regadío se ve apoyada en un marco plurifondo que combina recursos nacionales y comunitarios, con especial protagonismo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), los fondos FEADER”

La parte ambiental solo se plantea como un futurible deseable: “Respecto al tema ambiental es necesario seguir apostando por integrar en los proyectos de modernización medidas dedicadas a mostrar el beneficio que producen para el estado de las masas de agua.”

En este punto se apuntan aspectos en los que teóricamente el regadío beneficia el estado de las masas de agua. Veámoslos uno por uno:

La reducción de los contaminantes introducidos en las aguas superficiales y subterráneas.

Esta afirmación debería demostrarse antes de hacerla. Los datos existentes la niegan. Y no sería difícil: existe ya una considerable cantidad de regadíos modernizados dentro del período de aplicación del PHE. Sería fácil ver si han disminuido, si han aumentado o están igual las Zonas Sensibles a contaminación por nitratos en las zonas modernizadas.

La mejora de la concentración de contaminantes procedentes de las fuentes agrícolas en las masas de agua.

Más bien parece lo contrario; todos los datos apuntan a que la modernización, al reducir los retornos aumenta la concentración de los contaminantes que llevan. Esta supuesta mejora de la concentración de contaminantes en las masas de agua además de demostrarse (cosa que no ha ocurrido) debería, de ser cierta, ponerse como objetivo, cuantificarse y demostrarse con la analítica correspondiente en cada una de las modernizaciones.

La mejora en la eficiencia en el uso del agua.

Todavía estoy intentando averiguar en que mejora el estado de las masas de agua la mejora de la eficiencia en el uso del agua. Se confunde un beneficio en el uso (para el usuario) con un beneficio ambiental.

La liberación de azudes en desuso en las masas de agua, favoreciendo la mejora en los indicadores hidromorfológicos.

Sería efectivamente beneficioso para las masas de agua la liberación de azudes, pero ni se mencionan ni se indica cuales, ni cuantos, ni se señala que esa eliminación corre a cargo del presupuesto de la modernización (aunque este coste sería una ínfima parte de ese presupuesto).

El ahorro del agua por la disminución de las pérdidas que generan los retornos de riego.

El ahorro de agua traducido en disminución de retornos no supone ningún beneficio sobre las masas de agua, más bien al contrario, disminuye las aguas circulantes aguas abajo del retorno lo que convendremos que es negativo para las mismas.

Al final parece que se nos da la clave de este tema importante: intentar convencer al público de que gastarse la ingente cantidad de dinero que se gasta en modernización es beneficioso para los ecosistemas hídricos y es sostenible: “La modernización de los regadíos debe ser una herramienta para demostrar a la sociedad que la inversión que realiza para acometer estos proyectos demuestra el compromiso ambiental de un sector económico esencial que apuesta por la sostenibilidad.

Pues parece que ni una cosa ni la otra son ciertas. Después de tres ciclos de planificación aún no se ha podido demostrar que esas inversiones tengan algún sentido ambiental. Y de la sostenibilidad ni hablamos debido al enorme aumento de consumo energético que supone la modernización en relación a la agricultura tradicional, y su consecuente repercusión en los gases de efecto invernadero.

Finalmente está el impacto social que siempre se pasa por alto. El ingente esfuerzo económico que deben hacer los usuarios, que a pesar de todas las ayudas y fondos se traduce en prestamos, que transforman en dramática cualquier crisis (bélicas, de mercados, climáticas, sanitarias, hidricas), reduciendo a nada la tan necesaria resiliencia de un sector tan expuesto a las mismas.

En las acciones solo se habla del ciclo de planificación de ejecución (una vez aprobado el Plan) de los proyectos de modernización. Nada de los aspectos ambientales de esas modernizaciones. Y eso que precisamente en este tema, donde las acciones son más costosas, no se elige la alternativa 1 como se hace en casi todos los temas, sino la alternativa más cara, nada menos que 1.030,1 millones de euros.

El tema no tiene un pase, y siendo sinceros debería desaparecer (e integrarse en el de satisfacción de las demandas) o cambiarse completamente y plantear objetivos ambientales definidos, serios, concretos, creíbles y controlables.

Videos CHE: