viernes, 24 de abril de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES. 6

Tema 18. Nuevos regadíos con financiación pública que se contemplarán en el plan hidrológico

Clik imagen. Informe Green Peace 2024


Siento la aridez del tema, pero aquí es donde nos jugamos el pan, por decirlo de alguna manera. No solo por el coste económico (20.000 € por ha nueva de regadío) sino también por el impacto ambiental. La propuesta aceptada son 32.000 nuevas ha de regadío, lo que implica nuevos impactos, nuevas detracciones, menos caudales circulantes en los ríos, y con seguridad nuevas obras de regulación, nuevos embalses.

El Tema, comienza haciendo un balance de los nuevos regadíos ejecutados o en proceso de ejecución en el ciclo anterior de planificación. En total 63.176 ha con un coste de 912.8 Millones de €, con una inversión media por hectárea de 14.431€.

A continuación nos dicen que se ha pedidoa los departamentos de agricultura de las comunidades autónomas de la cuenca del Ebro que propongan aquellos proyectos de nuevas transformaciones en regadío que cumplan con los criterios de sostenibilidad para su incorporación en el plan hidrológico como regadíos con financiación pública”. El resultado es un cuadro con todas las solicitudes, que contempla 77.853 nuevas hectáreas de regadío, con dotaciones medias muy diferentes por comunidades, que van desde los 8.141 m3/ha año de Aragón a los 1500 o 1743 del Pais Vasco y La Rioja. Aunque faltan datos, el uso máximo de agua al año podría superar los 200 Hm³.

Después de esto, en el análisis de alternativas, se nos dice que la alternativa 0, que sería la de no establecer restricciones a las peticiones de nuevos regadíos supone 320.000 nuevas has. de regadío a un coste de 20.000€/ha, lo que suma unos 6.400 M€. Aunque sea sin restricciones a las peticiones, no se sabe de donde salen esas 320.000 nuevas has. ya .que las CCAA solo han pedido 77.853 ha.

La alternativa 1, con el mismo coste por hectárea, parece mucho más moderada, solo 6.000 has. por año, aunque suman 36.000 ha en el período de planificación, con un coste total de 720 M€.

Esta cantidad ya no se aleja tanto de lo solicitado por las CCAA; es un poco menos que la mitad. Suponiendo que éstas han inflado sus demandas esperando el recorte, todos (CCAA y CHE) darán la sensación de haber cedido para llegar a un acuerdo y todos contentos.

Los redactores se quitan de encima rápidamente sin ningún tipo de análisis la alternativa 2 “Alternativa 2. No incluir nuevas superficies de regadío”. Ni siquiera mencionan que su coste sería cero.

No hay ninguna obligación de ampliar nuevos regadíos en cada ciclo de planificación. Especialmente cuando quedan por concluir nada menor que el 71,5% de los nuevos regadíos planificados en el periodo anterior. Parece haber una obsesión enfermiza por ampliar los regadíos en un constante crescendo sin esperar siquiera a ver si los ya planificados se van a poder poner en marcha.

Desde COAGRET pensamos que en ningún sistemas de explotación hay agua suficiente para planificar más regadíos. Al contrario, harían bien los usuarios en reducir sus demandas y mejorar así la resiliencia del sistema para poder hacer frente a los riesgos que se plantean en un futuro próximo, tanto climáticos como geopolíticos.

A estas alturas de sobreexplotación de los recursos de la cuenca, pensamos que el proceso debería ser a la inversa de como se plantea. Anteponer las limitaciones a la propuesta de nuevas demandas

En el ETI se hace al revés, pidiendo a los agentes agrarios, especialmente CCAAs y comunidades de regantes que planteen sus demandas sin limites, y permitiendo crear así unas expectativas que luego se transforman en demandas llamadas “históricas”, en lloros y rasgado de vestiduras, en lamentos y apelaciones a la España despoblada y a la autarquía alimentaria. Todo basado en una falsa esperanza alentada por una mala planificación. Ni las CCAAs ni las comunidades de regantes están pensando en la sostenibilidad ambiental de la cuenca al plantear sus demandas. Razones políticas, de clientelismo, intereses económicos de grandes corporaciones o de fondos buitre, o la simple huida hacia delante de quienes han caído en la espiral deudora de la modernización. Todo menos plantearse si "voy a tener agua dentro de 10 años".

Sabemos que ni desde la CHE, ni mucho menos desde los estamentos de las autoridades agrarias, se quiere asumir que el regadío ha sobrepasado el tope que la cuenca puede asumir.

Los criterios planteados por la propia CHE, el Índice WEI+ (consumo de agua/recurso disponible) (pero con el objetivo de la UE 20% escasez, 40% grave escasez), la Garantía servida (demanda servida/demanda total) y la aportación no asignada en cada sistema de explotación (restando el caudal ecológico, aunque este criterio no discierne los caudales de las crecidas no utilizables) lo dejan muy claro.

Se planifica todo con un optimismo rayando en la insensatez. El caso que se menciona del embalse de Enciso, debería servir como enésimo aviso. Se construye un embalse justificado en unas aportaciones de 7 Hm3/año y resulta que una vez terminado, las aportaciones reales apenas llegan a la mitad. Habría por lo tanto que reducir a la mitad los nuevos regadíos planificados, esos nuevos regadíos que justificaron la construcción del embalse. Se oculta el "pequeño detalle" de que, en consecuencia, el coste será el doble para los agraciados, si es que queremos cumplir la ley y aplicar la recuperación de costes según la DMA. No olvidemos que el coste tampoco fue el presupuestado, sino casi el triple con arreglo al que se planificó la recuperación de costes. Naturalmente eso puede hacer inviables las explotaciones, pero a nadie parece importarle. También resulta que los impactos ambientales se duplican en relación a los posibles beneficios y por tanto, la justificación del embalse que orgullosamente pasó toda la tramitación administrativa y técnica, se tambalea sobre los pies de barro de la mala planificación.


UN RECORRIDO POR LOS CONFLICTOS DE LA CUENCA DEL EBRO


miércoles, 22 de abril de 2026

CAMINAR EL AGUA

El día 16 de mayo hay una cita con la gente y los paisajes del río Jalón. Los ayuntamientos de Morata de Jalón y Chodes junto a COAGRET invitan a una ruta guiada apta para todos lo públicos que acerque la realidad cotidiana de esta zona no demasiado conocida de Aragón y profundamente marcada por una política hidráulica insensible. 


Esta actividad se mueve en el entorno de la iniciativa internacional "CAMINAR EL AGUA".( WalkingRivers) 

Desde su lanzamiento hace dos años, esta propuesta ha reunido a más de 7.000 personas en más de 200 rutas en 30 países, buscando la creación de una comunidad internacional comprometida con el cuidado de los ríos.

Es una invitación a descubrir el patrimonio del agua a través de caminatas guiadas por especialistas multidisciplinares siguiendo los ríos, arroyos y cauces de agua que la naturaleza a puesto a la orilla de nuestros pasos. 

El entorno del Jalón, con Mularroya como herida anímica en medio del paisaje que atraviesa la eternidad, es una buena ocasión de reconocimiento especialmente hacia las personas que hacen cada día profesión de voluntad de vivir en una zona que la cultura domesticada incluye en el sofisma España Vacia/Vaciada. Una catalogación banal que parece concebida para aplacar conciencias de los propios vaciadores. 

El ser humano tiene una deuda eterna con sus ríos y el Jalón es buen escenario para esa reconciliación. Especialmente en este tiempo de zozobra humana y social, el encuentro de personas y el trabajo común puede ser herramienta de esperanza.

Os esperamos caminando 


PARA PARTICIPAR:

Formulario de inscripción.

- También en el Ayuntamiento de Morata de Jalón

martes, 7 de abril de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES 5

 Sigue en información pública hasta el 28 de mayo el Esquema de Temas Importantes del cuarto ciclo deplanificación hidrológica del Ebro. Y seguimos también nosotros con nuestros comentarios a algunos de estos temas Importantes.

Tema12. Hacia una modernización ambiental de los regadíos de la cuencadel Ebro

El tema se titula Hacia una modernización ambiental de los regadíos de la cuenca del Ebro. Lo repito porque a lo largo del tema veremos que la parte “ambiental” va desapareciendo del capítulo como un azucarillo en un vaso de agua.

En el documento a exposición pública se dice “Este proceso no solo permite una mejor adaptación al contexto de cambio climático, con una creciente irregularidad en los recursos hídricos, sino que también contribuye a la sostenibilidad ambiental al disminuir la presión sobre los ecosistemas acuáticos y los retornos contaminantes"

Las dos últimas afirmaciones, la de disminuir la presión sobre los ecosistemas acuáticos y de (disminuir) los retornos contaminantes son dos cosas que hasta ahora el Plan Hidrológico, en sus sucesivas actualizaciones, no ha podido conseguir ni demostrar. Hasta ahora todas las modernizaciones realizadas en la cuenca no han logrado disminuir la presión sobre los ecosistemas acuáticos: no aparece ese dato en ninguna parte de los Planes ni de los controles realizados. En cuanto a la reducción de retornos, es evidente que una mejora de la eficiencia del riego disminuirá los retornos, pero en cambio aumentará la concentración de contaminantes que arrastra ese retorno si no se producen otras modificaciones que no tienen que ver con la modernización. Todos los datos, incluso los aportados por la Confederación, confirman este punto.

Recordemos que el valor clave es la concentración de contaminantes en las masas de agua, y esta concentración depende de dos factores, la masa de contaminantes y el volumen de agua en el que se diluyen. Es posible que haya disminuido la masa de contaminantes, pero lo que es seguro es que el volumen de agua circulante es menor ya que la modernización aumenta el consumo de agua.

En todo caso, esta disminución de contaminantes (de contaminación difusa por nitratos, nutrientes y fitosanitarios) tampoco se ha producido a la vista del aumento de Zonas Vulnerables a la contaminación por nitratos en toda la cuenca.


El objetivo de este tema importante es reforzar que en los proyectos de modernización se recoja una componente ambiental destacada. Esta componente ambiental, entre otros aspectos, ha de fortalecer la instalación de filtros verdes o humedales de desnitrificación, potenciar la eficiencia de regadíos y el ahorro de agua, o mejorar el control de entradas y salidas para realizar un buen control del rendimiento de la modernización. Actualmente se está instando a que se realicen filtros verdes en los informes pertinentes que emite la CHE durante el proceso de evaluación ambiental de los proyectos

A pesar de esta afirmación “el objetivo de este tema importante es reforzar que en los proyectos de modernización se recoja una componente ambiental destacada” no aparece nada de esto en el tema importante. En ninguna de las tablas aparece ninguna columna referida a la parte ambiental de los proyectos: si se van a hacer filtros verdes, si se van a reducir las detracciones (si se van a reducir las concesiones de una manera significativa) si se van a poner controles de entrada y de retornos, su número, su coste, su impacto, los volúmenes no detraídos, las hectáreas dedicadas a los filtros verdes, los kilos de nutrientes retenidos en los filtros, los puntos de control de contaminantes y nutrientes…

Sin embargo, y a pesar de que no aparece por ninguna parte ese componente ambiental, ni su carácter, ni su coste, ni su relevancia, ni su impacto previsto, la modernización, por lo visto, es el único tipo de medidas que recibe fondos en grandes cantidades “La modernización del regadío se ve apoyada en un marco plurifondo que combina recursos nacionales y comunitarios, con especial protagonismo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), los fondos FEADER”

La parte ambiental solo se plantea como un futurible deseable: “Respecto al tema ambiental es necesario seguir apostando por integrar en los proyectos de modernización medidas dedicadas a mostrar el beneficio que producen para el estado de las masas de agua.”

En este punto se apuntan aspectos en los que teóricamente el regadío beneficia el estado de las masas de agua. Veámoslos uno por uno:

La reducción de los contaminantes introducidos en las aguas superficiales y subterráneas.

Esta afirmación debería demostrarse antes de hacerla. Los datos existentes la niegan. Y no sería difícil: existe ya una considerable cantidad de regadíos modernizados dentro del período de aplicación del PHE. Sería fácil ver si han disminuido, si han aumentado o están igual las Zonas Sensibles a contaminación por nitratos en las zonas modernizadas.

La mejora de la concentración de contaminantes procedentes de las fuentes agrícolas en las masas de agua.

Más bien parece lo contrario; todos los datos apuntan a que la modernización, al reducir los retornos aumenta la concentración de los contaminantes que llevan. Esta supuesta mejora de la concentración de contaminantes en las masas de agua además de demostrarse (cosa que no ha ocurrido) debería, de ser cierta, ponerse como objetivo, cuantificarse y demostrarse con la analítica correspondiente en cada una de las modernizaciones.

La mejora en la eficiencia en el uso del agua.

Todavía estoy intentando averiguar en que mejora el estado de las masas de agua la mejora de la eficiencia en el uso del agua. Se confunde un beneficio en el uso (para el usuario) con un beneficio ambiental.

La liberación de azudes en desuso en las masas de agua, favoreciendo la mejora en los indicadores hidromorfológicos.

Sería efectivamente beneficioso para las masas de agua la liberación de azudes, pero ni se mencionan ni se indica cuales, ni cuantos, ni se señala que esa eliminación corre a cargo del presupuesto de la modernización (aunque este coste sería una ínfima parte de ese presupuesto).

El ahorro del agua por la disminución de las pérdidas que generan los retornos de riego.

El ahorro de agua traducido en disminución de retornos no supone ningún beneficio sobre las masas de agua, más bien al contrario, disminuye las aguas circulantes aguas abajo del retorno lo que convendremos que es negativo para las mismas.

Al final parece que se nos da la clave de este tema importante: intentar convencer al público de que gastarse la ingente cantidad de dinero que se gasta en modernización es beneficioso para los ecosistemas hídricos y es sostenible: “La modernización de los regadíos debe ser una herramienta para demostrar a la sociedad que la inversión que realiza para acometer estos proyectos demuestra el compromiso ambiental de un sector económico esencial que apuesta por la sostenibilidad.

Pues parece que ni una cosa ni la otra son ciertas. Después de tres ciclos de planificación aún no se ha podido demostrar que esas inversiones tengan algún sentido ambiental. Y de la sostenibilidad ni hablamos debido al enorme aumento de consumo energético que supone la modernización en relación a la agricultura tradicional, y su consecuente repercusión en los gases de efecto invernadero.

Finalmente está el impacto social que siempre se pasa por alto. El ingente esfuerzo económico que deben hacer los usuarios, que a pesar de todas las ayudas y fondos se traduce en prestamos, que transforman en dramática cualquier crisis (bélicas, de mercados, climáticas, sanitarias, hidricas), reduciendo a nada la tan necesaria resiliencia de un sector tan expuesto a las mismas.

En las acciones solo se habla del ciclo de planificación de ejecución (una vez aprobado el Plan) de los proyectos de modernización. Nada de los aspectos ambientales de esas modernizaciones. Y eso que precisamente en este tema, donde las acciones son más costosas, no se elige la alternativa 1 como se hace en casi todos los temas, sino la alternativa más cara, nada menos que 1.030,1 millones de euros.

El tema no tiene un pase, y siendo sinceros debería desaparecer (e integrarse en el de satisfacción de las demandas) o cambiarse completamente y plantear objetivos ambientales definidos, serios, concretos, creíbles y controlables.

Videos CHE: 

domingo, 29 de marzo de 2026

ASAMBLEA EN MORATA DE JALÓN. 2

La Asamblea de nuestro colectivo celebrada en Morata de Jalón ha supuesto un encuentro entrañable entre personas e ideas. 

El encuentro dio comienzo con la intervención del profesor del Área de Mecánica de Fluidos de la Universidad de Zaragoza y miembro de la Fundación Nueva Cultura del Agua, Ricardo Aliod que versó sobre el riego tecnificado y si su aplicación reduce o aumenta el consumo real de agua. Conceptos de tratamiento interesadamente ambiguo como: uso, consumo, escasez o sequía que, lejos de responder a una gestión eficaz del agua, consolidan las viejas formas de actuación en un espacio tan importante como la agroganadería. La exposición realizada se puede ver AQUÍ

Posteriormente los asistentes ha hecho repaso y valoración de las gestiones y luchas ciudadanas que pudieron tener acierto en su momento junto al duelo necesario por causas  como la de Mularroya, que no alcanzaron el éxito que, en su momento pareció posible y que han contado con un trato desigual, cuando no claramente injusto, por parte de personas, partidos políticos y colectivos. 

Coincidieron los participantes en la necesidad de mantener activas e ilusionadas las herramientas de ciudadanía y ciencia que posibiliten una visión crítica de las políticas del agua. El horizonte que se perfila no es especialmente halagüeño para quienes creen que la gestión de los bienes públicos se debe abordar desde una perspectiva pública y participativa.

COAGRET ha estado siempre, y seguirá estando, del lado de las gentes afectadas por proyectos hidrológicos de enorme impacto en los valles y pueblos condenados por esas políticas de apropiación del territorio. Nunca se ha preguntado a esos territorios si querían un embalse encima de sus casas o sus campos. Ellos solos, sin ayuda de ningún tipo por parte de las administraciones, han tenido que ponerse en pie y defender su estilo de vida y su casa. Esas gentes han formado COAGRET y lo siguen formando.

En este viaje hemos aprendido mucho. Por ejemplo que esos proyectos de embalses no eran ni tan buenos, ni tan importantes, ni tan esenciales, ni estaban tan bien hechos como querían hacernos creer. El recorrido hasta ahora ha sido largo, duro y agridulce, pero ahora estamos mejor preparados para lo que pueda venir y dispuestos a seguir defendiendo lo que consideramos justo.


sábado, 14 de marzo de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES. 4

Con la escusa del anuncio de una nueva Sesión informativa EpTI-CHJ. Temas 9 y 10 el 16 de marzo por parte de la CHE sobre el Esquema Provisional de Temas Importantes, volvemos a colgar algunos comentarios que nos ha sugerido la lectura de uno de estos Temas Importantes.

Azud en Gurrea de Gállego con paso para peces

Tema 09. Acciones para combatir la contaminación difusa por nutrientes y fitosanitarios agrícolas. 

Antes de nada hay que dilucidar un posible equívoco producido por el nombre asignado a este tipo de contaminación. Se llama difusa este tipo de contaminación porque, por lo menos en la contaminación de las aguas subterráneas, la contaminación se produce en todo el territorio donde se distribuye el contaminante, es decir en toda la zona de cultivo donde se vierten los nutrientes, abonados y fitosanitarios. Sin embargo, esto no quiere decir que el responsable de la contaminación sea igualmente difuso. Muy al contrario, estos responsables de la contaminación son individuales o colectivos pero con DNI o NIF.

De igual manera que uno da por sentado que la inmensa mayoría de los contribuyentes responden puntualmente de sus obligaciones con Hacienda y por lo tanto a esa mayoría le parece no solo justo sino obligatorio e imperativo que la Hacienda Pública persiga con todo el rigor a quien no pague sus impuestos y defraude la confianza de todos los ciudadanos; así entendemos que la gran mayoría de los usuarios agrícolas o ganaderos cumplen la obligaciones legales que la administración les impone para evitar la contaminación difusa de las aguas subterráneas o superficiales. Parece lógico pensar que esos usuarios cumplidores colaborarían en perseguir a los que no cumplen para evitar que hagan a todo el colectivo responsable de su actividad delincuente. Aunque no tengo señales de que esto pueda ser así, si no más bien al contrario, sería más posible este aislamiento social y la denuncia pública si se identificara a los infractores. No hay sin embargo ninguna señal de que eso se haga o se tenga intención de hacer. 

Tampoco hay planteados castigos a quienes incumplan las normas de obligado cumplimiento. Nadie entendería que Hacienda no castigara ejemplarmente a quienes defraudan, y todo el mundo entiende que si no lo hiciera, el fraude se multiplicaría rápidamente. En el tema de la contaminación difusa esto no pasa. No se identifica a los responsables ni hay planteadas medidas coercitivas en el caso que se identifiquen. Lo raro sería que con estas condiciones el  Real Decreto 261/1996 hubiera funcionado. Y raro será que funcione el  nuevo Real Decreto 47/2022.

El Informe de seguimiento DN91/676/CEE cuatrienio 2020-2023 es muy expresivo. Veamos como ejemplo el análisis en Aragón:

Tabla 117. Actividades agrarias, evolución y evaluación del nitrógeno en las ZZVV en Aragón.

Cantidad de nitrógeno orgánico exportado de las explotaciones.                kt/año 

Cantidad de nitrógeno orgánico procesado en plantas de biogás.               kt/año

Tendencia favorable a la limitación de las pérdidas de nitrógeno. 

Tendencia favorable a la limitación de las pérdidas de nitrógeno. 

Efectivamente: no hay ninguna evaluación. Están los datos del incremento de km² de zonas vulnerables y de nitrógeno excretado por las cabañas ganaderas, pero no hay información de la cantidad de nitrógeno exportado de las explotaciones ni del procesado en plantas de biogás. Y ni la CEE ni nosotros somos dignos del mínimo análisis de tendencias favorables o desfavorables en el período analizado.

El Informe de seguimiento DN91/676/CEE cuatrienio 2020-2023 señala un altísimo nivel de cumplimiento de las medidas de los Programas de Actuación (del 100% en la inmensa mayoría de las explotaciones inspeccionadas). Cumplimiento que no es significativamente menor en el cuatrienio anterior. Esto nos plantea una gran contradicción: explotaciones que llevan 8 años cumpliendo las prescripciones de los Programas de Actuación y sin embargo, en esos 8 años se ha producido un aumento de la contaminación por nitrógeno de origen agrario (ver figura 6.1 del citado informe que muestra un claro incremento al pasar de 200.000 a 300.000 tn N en los últimos 8 años, a pesar de la interpretación en el texto del Informe).

Quizás algunas de las partes del informe nos podrían orientar de cual es el problema. Como estas: 

“Se carece de datos sobre los indicadores cuantitativos que evalúan el impacto de las medidas aplicadas en el marco del PA. Así mismo, se carece de datos relativos al balance de nitrógeno orgánico y mineral en las explotaciones agrarias en las ZZVV de la Comunidad del País Vasco, e igualmente se carece de estudios de coste-eficacia en relación con la implementación de los PA sobre las ZZVV vascas” 

“No se dispone de información sobre indicadores cuantitativos que evalúan el impacto de las medidas aplicadas en el marco del PA de la Comunidad Foral de Navarra” 

“De acuerdo con la tabla anterior, aunque se desconoce el número de análisis del contenido de nitrógeno en el efluente ganadero, en los periodos de información de interés, para reducir el riesgo de contaminar aguas subterráneas, los efluentes y desechos orgánicos no deben aplicarse a menos de 35-50 m de una fuente, pozo o perforación que suministre agua para el consumo humano o se vaya a usar en salas de ordeño. En algunos casos, se puede necesitar una distancia mayor. Además, se recomienda mantener las orillas o márgenes con hierba”.

El documento de Temas Importantes reconoce que la contaminación difusa 

“es uno de los problemas ambientales más importantes a los que se enfrenta la cuenca del Ebro”.

Es especialmente grave la contaminación de las aguas subterráneas ya que impide utilizarlas para abastecimiento (por la dificultad de eliminar los nitratos del agua y planteando problemas y costes añadidos por la necesidad de llevar a la zona afectada agua tratable) y su recuperación es prácticamente imposible. Después en gravedad van los embalses, ya que acumulan los nutrientes y tóxicos en los sedimentos (generando costes desproporcionados para su eliminación), por lo que siempre están disponibles y manteniendo constante la situación de eutrofia, aunque se elimine el causante de la contaminación. Estos aspectos de la contaminación difusa deberían regir la elección de medidas a tomar. Por otra parte, las medidas no solo deberían centrarse en las zonas vulnerables a la contaminación por nitratos. Estos 30 años nos han enseñado que pueden aparecer nuevas zonas con contaminación difusa, y que por lo tanto las medidas limitantes deberían aplicarse también a aquellas zonas que aún no están contaminadas pero que podrían estarlo si no se toman medidas urgentes y serias.

El continuo aumento de Zonas vulnerables a nitratos desde la aprobación de la Directiva Nitratos, Directiva 91/676/CEE (hace 35 años)y de la incorporación a la normativa española en el Real Decreto 261/1996 (hace 30 años) son señales claras y evidentes de que no han servido para resolver el problema de la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas por nitratos. La elaboración de un nuevo Real Decreto 47/2022 en el 2022, pasados más de 30 años de la Directiva viene a confirmar esta obviedad. El problema es que el nuevo real Decreto no es muy distinto del anterior ni plantea cambios de enfoque ni de perspectiva, Es más de lo mismo. Y como ya dijimos en las alegaciones a dicho RD, hay que ser muy confiado (si no tonto) para imaginar que si el anterior no sirvió para nada, esté por contra, y a pesar de todas las señales, si iba a funcionar.

El documento de Temas Importantes no ofrece ningún análisis de los 30 años de la aplicación de la normativa para reducir la contaminación difusa por nitratos y sus parejas inseparables los otros nutrientes y los fitosanitarios. Mal empezamos. Se plantean una serie de actuaciones de las que, siendo sinceros, solo cabe esperar que funcionen tan mal como hasta ahora. El juego de alternativas pierde todo interés cuando el “seguimiento de la eficacia de las medidas” que aparece en la estrategia Nitrache ni se cuantifica, y los costes del “seguimiento de los programas de actuación” tampoco aparecen. Es decir, no parece que la CHE vaya a dedicar ningún dinero a hacer el seguimiento de la eficacia de las medidas, y las CCAA tampoco parece que tengan mucho interés en hacer algo que no han hecho hasta ahora: el seguimiento de los programas; ya que si lo hubieran hecho, quizás los autores de este revisión del PHE nos habrían informado de porqué en 30 años no han funcionado las famosas medidas.


NOTA:

En la página web https://www.chebro.es/web/guest/participacion-publica-eti- hay una tabla en la que se han puesto a disposición pública las dos presentaciones realizadas en la jornada (presentación tema 9 y presentación tema 10). 

lunes, 2 de marzo de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES. 3

Es un objetivo muy deseable, interesante y en principio fácil, y económico mejorar los ecosistemas fluviales mediante la eliminación de barreras transversales abandonadas y en desuso. Con ello se cumple la Directiva Marco del Agua (DMA) que pretende la mejora del estado de las masas de agua, se cumple la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos 2023-2030 y el Reglamento europeo relativo a la restauración de la naturaleza, (UE) 2024/1991, de 24 de junio de 2024. Uno de los objetivos de este Reglamento es restaurar al menos 25.000 km de ríos en la Unión Europea para que vuelvan a ser de flujo libre de aquí a 2030.

Todos sabemos que la UE no se caracteriza por realizar planteamientos arriesgados o inalcanzables. Más bien es moderada y conservadora a la hora de plantear objetivos ambientales. Así que esos 25.000 km corresponden seguramente a unas aspiraciones que han pasado por la rebaja de la prudencia y de la cautela. A pesar de ello en el mapa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con las actuaciones de restauración fluvial en todas las cuencas españolas, se contabilizan apenas 689 km de ríos restaurados. Teniendo en cuenta que de eso kilometros la mayoría son actuaciones en barreras longitudinales, estamos muy lejos de los valores que nos corresponderían y que la UE considerara precavidamente como deseables.

Por eso, la propuesta que se hace en el Esquema provisional de Temas Importantes del Plan Hidrológico del Ebro, de eliminar o permeabilizar un máximo de 18 barreras transversales, parece una propuesta excesivamente corta y limitada. Quizás tendría sentido este número, siendo muy comprensivos, para el plazo planteado en el Reglamento europeo, es decir el año 2030. Pero eso supone solo dos años del sexenio de aplicación del PHE. No parece por tanto muy exagerado pedir que se eliminen al menos otros 35 o 40 obstáculos transversales más en todo el plazo del ciclo hidrológico.

Hay que tener en cuenta, que ya hay 127 azudes o barreras transversales seleccionados como candidatos para su demolición y listados en el anexo al tema, y podría haber muchos más.

La reducción del coste unitario si se eliminan todos los del listado, también hay que tenerla en cuenta. Los 18 propuestos en la alternativa aceptada costarían cada uno 134.000 €. Eliminar o permeabilizar los 127 listados sale a 115.000 por cada uno. Solo por esto valdría la pena aceptar la alternativa 3 rechazada, por más barata. Sin duda, el objetivo último es eliminar todos esos obstáculos y lo único que se debate es el plazo.

Hay otro aspecto no contemplado en la exposición de tema 8. Para la eliminación de estas barreras, o una buena parte de ellas, sería necesario un proceso serio de participación en el que todas las partes implicadas o afectadas, especialmente las del territorio, se impliquen en el que, el como, y el cuando. Aparte de los estudios técnicos, los análisis ambientales y los procesos administrativos, es necesario que se planteen procesos de participación bien programados y con un compromiso real por parte de la administración en la aplicación del resultado de esos procesos. No tienen que inventar nada, solo tienen que copiar el modelo aplicado en la Estrategia Ebro Resilience que ha funcionado de una manera muy eficaz para solucionar los conflictos en el tramo medio del Ebro en relación a las crecidas y las medidas a aplicar.

martes, 17 de febrero de 2026

CUENCA AZUL EN LA CHE

La reunión concertada con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha sido una experiencia de cordialidad que ha propiciado un interesante debate. 

Asistieron por parte de la CHE, su presidente Carlos Arrazola, por parte de la Unidad de Planifiación, su responsable, Miguel A. García y la Jefa del Área de Planes y Estudios de la CHE, Teresa Carceller. Por parte de Cuenca Azul lo hicieron: Susana Abella, Julián Ezquerra, Manel Tomás, Matilde Font y Juan Donaire.


Se pregunta por la situación del embalse de La Retorna
una presa de Iberdrola construida para producir energía eléctrica y cuya autorización ha caducado. Amigos de la Tierra La Rioja y AEMS Ríos con Vida han trabajado para lograr su demolición, pero ahora el Gobierno de La Rioja quiere lograr que sea declarado  Bien de Interés Cultural (BIC) sin que se sepa muy bien cual es el interés de esta petición. La CHE se muestra partidaria de continuar su proceso de demolición. 

También de Iberdrola es la Central de Recajo cuya explotación ha caducado por parte de esta empresa (realmente por una subsidiaria). Como han pasado más 18 meses se les ha caducado el procedimiento, pero quieren mantenerla en funcionamiento, parece que durante no mucho tiempo, dado que se debe demoler con otra cercana. Iberdrola obtiene 250.000 €/año explotando esta central y cuando la explote la CHE se propone que se destine ese dinero en deslindes. Esta propuesta no satisface a la CHE por la conflictividad social aparejada a esta actividad.

Respecto a los vertidos reiterados en Nájera por los que se multa al Ayto. de la localidad con 100€ al año, la CHE toma conocimiento de la petición de que se 

Se ha hablado del grave caso de contaminación del Embalse del río Val en la Raya del Moncayo, judicializado desde Fiscalía de Soria y la propia CHE que tiene previsto continuar en el proceso de depuración de Ólvega-Agreda. Se tiene la intención de poner un filtro verde en la cola del embalse para la eliminación nutrientes. Este es un punto negro que comparte con otros casos como la macrovaquería de Noviercas (pendiente de una verdadera solución) o la mina de Borobia, la preocupación del movimiento ciudadano por la salud de los ríos aragoneses que nacen en el Moncayo y el equilibrio social de una zona de marcada tradición oligárquica. Basta recordar los procesos de contaminación sufridos en Tarazona para constatar la necesidad de apostar por un equilibrio entre el uso del agua y la salud del entorno.

Respecto al creciente y constatado peligro de la contaminación difusa por nitratos y otros compuestos y dada la dificultad que tiene la búsqueda de la información entre la gran cantidad material disponible en la pagina de la CHE, se solicita que se pueda pedir información concreta y que se facilite el acceso dirigido a cada caso.

Sobre las Reserva Naturales Fluviales la respuesta es que, antes de octubre, es el tiempo para su solicitud.

Sobre el proyecto Ebro-Resilience, con buena acogida en los colectivos ambientalistas, la CHE informa de que los proyectos LIFE van a dejar de existir pero quieren solicitar un nuevo LIFE. Caso contrario continuaran con el proyecto el EBRO FLUYE. Estiman en 350 los azudes que existen en la cuenca y deberían demolerse. Igualmente se comenta que la mayor parte de la inversión del MITECO se va a dedicar al Júcar y al Guadalquivir.

Respecto al embalse de Biscarrues, que cuenta con una sentencia judicial en contra el proyecto, se comenta que continua en el anejo II del Plan hidrológico Nacional de 2005 y allí seguirá mientras un nuevo plan no lo elimine.

Es cierto que, a nivel de cuenca del Ebro, ya no apareció en la planificación del tercer ciclo y no hay intención de que aparezca en el cuarto. Para este ciclo no hay voluntad de nuevos embalses. Aunque se prevén nuevas demandas de embalses, tal como ya se vio en el Consejo del Agua pero, en ese sentido se será estricto en su tramitación en la línea marcada por la DMA en cuanto a financiación y recuperación de costes.

Desde la Coordinadora Mallos de Riglos se expusieron irregularidades en el tema de las concesiones que se deberían expropiar en algún caso. La CHE respondió que la legislación actual es “inadecuada” para extinguir concesiones y que se debería modernizar porque la consideran obsoleta.

Sobre el controvertido asunto de los regadíos y de la modernización, se expuso que no hay agua para las ampliaciones que se desean y que las modernizaciones son una engaño desde el punto ambiental porque ni reduce el consumo de agua ni la contaminación. El regadío ha aumentado el consumo en unos 40 Hm3/año y la modernización 20 Hm3/año sin que contradijeran este dato. Estos datos son de especial gravedad en años de sequia como en 2023.

En este sentido se aportó la idea de que la sequia del 2023 fue importe pero en parte se debía a que en 2022, con los embalses con pocas reservas, se permitieron dobles cosechas.

La situación de los sedimentos que preocupa especialmente en el Delta, se considera que los trabajos previstos avanzan lo suficiente y que no se desencalla la prueba piloto de Ribarroja. La respuesta de la CHE es en el sentido de que se está avanzando. Antes era un tema intocable y ahora ya se ha interiorizado que hay que abordarlo incluso se ha avanzado con ENDESA que ya no está tan cerrada.

Parece ser que se ha comprobado los desagües de fondos de Ribarroja por parte de ENDESA y que funcionan. Ello podría aconsejar su apertura en los próximos periodos de crecida a pesar de que creen que están muy altas y no serán muy efectivas. 

Los trabajos de redacción del proyecto de movilización de Ribarroja están en el calendario para tenerlos a finales 2027. Las Universidades de Lleida, Valencia y UPC de BCN están haciendo trabajos sobre modelización en diferentes aspectos.

Preocupan igualmente los caudales ambientales en el bajo Ebro y se recuerda a la CHE que las lagunas y bahías que están fuera del eje central del Ebro, son parte de Red Natura 2000 y tendrían que tener caudal ecológico y que este, en caso de sequía no debería mermar.

Las lagunas de fuera del eje central del río (Encanyissada, Tancada, Canal Vell, Les Olles etc...) están alteradas y dependen de la hidrología de los canales y arrozales. Las dos Badias también, en la sequia de 2023, al reducir la dotación de riego en el cultivo del arroz (entorno al 20%), también se redujo en la misma proporción (o mayor)  la entrada de agua dulce. Según la CHE, en 2023 no se observó que se vieran alteradas las condiciones de las masas y bahías. La PDE muestra su desacuerdo con esta valoración falso porque en  los pocos parámetros que se controlaron (nitrógeno, fósforo, conductividad) se observó variaciones significativas según sus propios trabajos. A esto la CHE aduce que  la DMA asume el deterioro temporal en situaciones extrema.

Se planteó que las dotaciones de riego del delta, en caso de sequia extrema, no vieran reducida su dotación dado que tiene una función adicional que no tienen otras zonas de riego. La respuesta fue que eso se debe explicar y justificar muy bien porque se podría entender como un trato de favor a los regantes del delta.

Para la PDE esto se argumentaría porque hidrológica) todas las zonas XN2000 tienen que tener caudal ecológico y que estas, que son las más importantes de la cuenca, no lo tienen.

Circunstancialmente este caudal “ecológico” pasa por los canales de riego y los campos, porque no tendría sentido una infraestructura separada. Para ello opina la CHE que se tendrían que determinar el caudal ecológico de cada laguna para saber cuál es este valor y que esto lo tienen que hacer los responsables de la XN2000. 

Terminada esta larga reunión que dejó muchos aspectos por tratar, se podrá dirigir otras preocupaciones a la CHE a través del registro en la seguridad de que responderán a nuestras inquietudes. 



domingo, 15 de febrero de 2026

ASAMBLEA EN MORATA DE JALÓN


Una sugerencia para la agenda del mes de marzo. Nuestro colectivo celebrará el próximo 28 de marzo en Morata de Jalón ASAMBLEA ANUAL e invita a ese encuentro a todos los compañeros y amigos de la Nueva Cultura del Agua.

Este encuentro no solo es una cita administrativa necesaria para mantener activo COAGRET, sino un espacio para el análisis y la resistencia colectiva en defensa de nuestros ríos y territorios.

Contaremos con la participación de Ricardo Aliod, Profesor Titular e Investigador de la Universidad de Zaragoza quien ofrecerá una charla sobre el riego tecnificado, y si reduce o aumenta el consumo de agua. Tendremos también un espacio de tiempo para compartir objetivos y estrategias ante el nuevo ciclo de planificación hidrológica que esta en información pública ahora.

El encuentro tendrá lugar en el Salón de actos del Centro Cívico de Morata de Jalón (Plaza Agustina de Aragón nº1) y quienes quieran quedarse a comer pueden reservar en este formulario: https://forms.gle/WEkgzL3QDv1KozEo6.

Después de la comida (16,00h.) habrá debate sobre los retos que nos vienen por delante con el nuevo ciclo de planificación hidrológica del que venimos informando en pasadas entradas.

Los acontecimientos que el tiempo trae a nuestro calendario exigen ahora, como siempre y más que nunca, la movilización ciudadana a todos los niveles. En el caso de la gestión del agua, esta concienciación y movilización siguen siendo necesarias para la salud de una sociedad que se afiance en sus valores democráticos.

Va a ser un encuentro entrañable de las gentes que viven y amen el Ebro. Te esperamos.


La rebeldía es la virtud original del hombre 

Arthur Schopenhauer




miércoles, 11 de febrero de 2026

ESQUEMA PROVISIONAL DE TEMAS IMPORTANTES. 2

Jornada de presentación día 9 de febrero

El pasado día 9 se celebró, en formato presencial y virtual, la presentación general del Esquema Provisional de Temas Importantes (EpTI)   

La CHE ha calificado esta sesión como una jornada muy interesante en la que llegamos a contar con más de 150 personas de las que presencialmente estábamos unas 30. La sesión, en un tono relajado y de diálogo constructivo fue de mucho interés. 

La Confederación ha puesto a disposición pública las dos presentaciones realizadas en la jornada (presentación 1 y presentación 2) y la grabación íntegra de la sesión (ver grabación).

El próximo lunes, 16 de febrero se realizará la sesión de presentación de los ETIs 1 y 2 que ya comentamos en la entrada del pasado día 3.

En esta línea de actuación reflejamos en esta nuestra percepción sobre:

Tema 05. Optimizar los regímenes de caudales ecológicos mínimos en algunos puntos concretos de la cuenca 

En este tema se propone hacer algunos ajustes a la aplicación de los regímenes de caudales mínimos en las masas de agua de la cuenca, porque se supone que ya se están aplicando a toda la cuenca.

En el tema nos recuerdan cual es el objetivo de esos caudales: 

“Los caudales ecológicos mínimos, con su distribución temporal, son establecidos con la finalidad de contribuir a la conservación o recuperación del medio natural y mantener como mínimo la vida piscícola que, de manera natural, habitaría o pudiera habitar en el río, así como su vegetación de ribera y a alcanzar el buen estado o buen potencial ecológicos en las masas de agua, así como a evitar su deterioro”. 

Y esto hay que hacerlo porque las extracciones excesivas debidas a los usos ponen en riesgo esos propósitos.

Lo único que se señala de eso regímenes de caudales mínimos, es su cumplimiento, que al parecer va mejorando en los dos años de aplicación analizados. Estos caudales ecológicos mínimos se controlan solo en algo más de una cuarta parte de los puntos donde se han definido en toda la cuenca. Sería tal vez interesante que estos puntos de control, o al menos una parte de ellos fueran rotando, hasta tener datos fiables de todos los puntos (687) en los que se ha definido un régimen de caudales mínimos. Si no, solo podremos afirmar que los caudales mínimos se cumplen (en una elevada proporción) en aquellos lugares donde se miden, es decir donde hay una estación de aforo.

Sería beneficioso hacer un análisis de la repercusión profunda del concepto de caudales ecológicos mínimos, es decir, si ha supuesto una mejora en los ecosistemas fluviales y en otros aspectos de los servicios ecosistémicos de los ríos, por ver si es necesario revisar el modelo de régimen de caudales mínimos aplicado. Cualquier actividad de planificación debería tener su posterior evaluación.

La PDE visita al colectivo YESA NO (clik foto)

Nuestra apreciación, por ahora subjetiva, es que estos caudales mínimos  suponen una “jibarización” de los ríos. Igual que las legendarias tribus amazónicas de los jíbaros reducían al tamaño de una bola de petanca las cabezas de sus enemigos, así el concepto de caudales ecológicos mínimos encoje el volumen de los ríos hasta transformarlos en otros ríos. En definitiva, parece tratarse de transformar el Ebro en un “Noguera Ribagorzana” (es decir, pasar de 15.500 Hm³ a poco más de 3.000 Hm³ ), el Noguera en un “Guadalope” (que solo aporta 200 Hm³ de media) y el Guadalope en el “río Molinar”, pequeño afluente de 18,4 km de longitud que desemboca en el Ebro a la altura de Frías, y que lleva apenas 14,5 Hm³ de media.

Probablemente sea cierto que con esos caudales los ríos puedan tener un buen estado: hay ríos grandes y pequeños, y ambos pueden tener ecosistemas sanos y funcionales. Sin embargo no es lo mismo el Ebro que el Noguera Ribagorzana y esto no parece que acabe de entenderse en la planificación hidrológica. Por este procedimiento podemos estar cambiando la naturaleza de los ríos manteniendo solo su nombre.

Se considera que los ríos son ecológicamente viables con unos caudales que permanentemente estén por debajo (o muy por debajo) del 10% del caudal natural. Pero en puridad esos ríos se habrían convertido en otros que no obedecerían ni a la  geografía ni al clima. Ríos de 160 km de largo con el caudal de uno de 18. Cuencas de 87.000 Km² gestionadas como si fueran de 2.000 Km².

Obviando las consecuencias evidentes en otros aspectos, como la gestión de crecidas o la ocupación del cauce y de la zona de inundación, la principal consecuencia, y el objetivo buscado y deseado, es considerar que “todo lo demás” que no sea caudal mínimo, es agua aprovechable para los usos.

Éste es el verdadero problema de los caudales mínimos: hasta que punto podemos reducir el tamaño de nuestros ríos sin perderlos.

En el Tema se proponen algunas modificaciones en la aplicación de ese régimen de caudales mínimos, pero no hay ninguna que tenga que ver con los objetivos. Incluso se plantea renunciar al objetivo de aplicar el caudal mínimo frente a una dificultad técnica de una infraestructura (Central hidroeléctrica de Cabriana). Ante la dificultad técnica lo lógico hubiera sido dar un plazo aceptable a la infraestructura para adecuarla a las necesidades de la cuenca, y no al revés. Si ésta es muy antigua, igual es el momento de hacer alguna actuación de modernización.

Hay otras modificaciones que vienen impuestas por la Declaración Ambiental Estratégica de la revisión del Plan Especial de Sequía, que propone eliminar los caudales ecológicos de sequía en cinco masas de agua1.

• ES091MSPF147 Río Llobregós desde su nacimiento hasta su desembocadura en el río Segre, incluido en la ZEC ES5130016 Valls del Sió-Llobregós. 

• ES091MSPF267 Río Tirón desde el río Ea hasta su desembocadura en el río Ebro, incluido en la ZEC ES2300006 Sotos y riberas del Ebro. 

• ES091MSPF417 Río Aragón desde la presa de Yesa hasta el río Irati, incluido en la ZEC ES2200030 Tramo medio del río Aragón. 

• ES091MSPF544 Río Ulzama desde su nacimiento hasta su desembocadura en el río Arga, incluido en la ZEC ES2200018 Belate y en la ZEC ES2200043 Robledales de Ultzama y Basaburua. 

 • ES091MSPF793 Río Arga desde la población de Olaverri hasta la cola del Embalse de Eugui, incluido en la ZEC ES2200019 Monte Alduide. 

Este documento acepta las modificaciones en cuatro de esas masas de agua, pero en una no. Decide que en el Río Aragón desde la presa de Yesa hasta el río Irati que, aunque la Declaración Ambiental Estratégica de la revisión PES ha propuesto eliminar el caudal de sequía, a priori no se considera adecuada su eliminación” sin justificar la razón de esa negación. Es sorprendente que una administración como la CHE proponga no hacer caso de una obligación ambiental. Cabría pensar que el cumplimiento de la  DAE no es un consejo, sino una obligación.

Como venimos viendo, en este Esquema de Temas Importantes, la propuesta de alternativas nos parece un despropósito. 

La "0" plantea no hacer ninguna revisión, algo completamente contradictorio con la lógica que rige toda la planificación y sus revisiones. 

La "1" contempla lo recogido en el texto. 

La "2" propone algo que parece absurdo; modificar sistemáticamente el régimen de caudales mínimos en todas las masas de agua la demarcación” 

En esta última alterativa, el adverbio “sistemáticamente” parece querer colocar la opción fuera de la realidad o de lo razonable. Sin embargo, modificar el régimen de caudales mínimos, es lo que habría que hacer si el modelo elegido y la fórmula empleada para definir esos caudales, no sirven para recuperar el buen estado de los ríos de la cuenca. Ya cuando se presentó este modelo, que reduce al máximo los caudales, y aplana lo indecible la curva del régimen estacional (debido a que aplica una raíz cúbica a la fórmula de cálculo sin razón justificada), desde COAGRET se propusieron otros criterios y otro modelo. 

Si el modelo actual no cumple, si no sirve, habrá que cambiarlo, “modificarlo en todas las masas de agua”, quizás sistemáticamente. Eso es precisamente lo que no hay, una revisión de donde la aplicación de los caudales ecológicos mínimos, ha tenido el efecto de mejorar el estado de esas masas de agua, y donde no, o incluso a podido contribuir a deteriorarlo. Ese es el sentido de la revisión de los planes hidrológicos de cuenca cada 6 años.


domingo, 8 de febrero de 2026

RIOS REVUELTOS

Tal como ha hecho la Red de Agua Pública de Aragón, publicamos en este blog las interesantes aportaciones que ha hecho el compañero de Cuenca Azul, y profesor del Área de Mecánica de Fluidos de la Univ. de Zaragoza, Ricardo Aliod. 

Las inundaciones que está sufriendo la Península Ibérica son un escenario complejo en el que convergen visiones, a veces contrapuestas, en lo que se refiere a la gestión del agua.  Una gestión que, a estas alturas, debería considerarse como una unidad tanto el agua de superficie como la subterránea. En este marco informativo que, a veces, también satura la opinión pública, olvidando otros aspectos importantes, la intervención de Leandro del Moral, uno de los iniciadores de la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA), en un programa de la COPE  ha desatado una serie de comentarios en las redes sociales que ponen de manifiesto esos sesgos de pensamiento que citamos. 

Paisaje de esperanza. Pilar Iturralde 2020

Como aportación a este dialogo, Ricardo Aliod, también miembro dela FNCA y conocedor crítico de la gestión hidráulica, ha manifestado:

Los enunciados ortodoxos que aparecen en los libros y enseñamos en las escuelas los sabemos de sobra. Lo que Leandro del Moral apunta es algo nuevo, y va más allá: 

El papel de los embalses (y de otras infraestructura; que no entro a describir) en sus tareas  reguladoras, laminadoras,…se está viendo desbordado/comprometido por efecto de los extremos que está propiciando el cambio climático. 

Y además se abre otra interrogante aún más inquietante, la “domesticación” de las consecuencias hidrológicas de los eventos atmosféricos, que estaba en el límite de lo viable,  y que hasta ahora creíamos posible mediante infraestructuras,… queda en entredicho, ya que posiblemente la violencia creciente de los fenómenos extremos asociados al cambio climático puede hacer pasar estos eventos al territorio de lo que podemos llamar “vulcanización”.  Es decir,  los fenómenos hidrológicos extremos se están exacerbando de tal manera que comienza a parecerse  a aquellos fenómenos naturales (erupciones volcánicas, tsunamis, huracanes, terremotos de gran magnitud) ante los cuales no hay protección efectiva mediante infraestructuras, solo cabe, en el mejor de los casos, la retirada del territorio afectado y la evacuación preventiva.

Aprovecho para cuestionar las propuestas, también ortodoxas, que abogan por aumentar las infraestructuras en número y volumen, para recuperar la falsa sensación de seguridad que hemos alentado durante el siglo pasado,  que en mi opinión caen en el simplismo, quizá interesado, de considerar que en la física y la economía vale la extrapolación lineal. No tienen en cuenta las famosas leyes de los rendimientos decrecientes y de saturación de la respuesta a los inputs.

En sequias extremas plurianuales, como la que hemos padecido en años recientes, disponer de más embalses solo hubiera hecho repartir la misma agua en más recipientes, mas someros y con mas evaporación y filtración, multiplicando el número de deprimentes imágenes de vasos vacíos por todo el país.

En periodos de precipitación torrencial y/o prolongada, los embalses, cuyos aliviaderos hemos calculado para avenidas, supuestamente extremas con los métodos tradicionales, y de cuya seguridad se presumía, se están quedando insuficientes para desaguar las avenidas reales vitaminizadas por el cambio climático.

De esta manera se multiplica la posibilidad de que, una vez colmados perdiendo su capacidad de regulación (sobre todo si solemos mantenerlos casi llenos para prevenir escasez por sequias) y a pesar de las maniobras tradicionales desagüe, que ciertamente incrementan los caudales aguas abajo, puedan desbordar por la coronación, con el riesgo de derrumbe de las presas de gravedad. El escudo que nos protegía, una vez roto se convierte en una bomba de relojería.  

Presa de Tous. 1982

Aumentar el número de embalses y su volumen para “devolver la seguridad” en el escenario del nuevo clima, puede ser una propuesta golosa que promocionen constructoras y sectores corporativos, pero se intuye inviable y/o inefectiva, desde un análisis riguroso. Por un lado, es de todos sabido, que técnicamente no es posible construir un embalse eficaz por todo el territorio donde pudiera desearse una laminación (incluso si se quieren ignorar las restricciones social, territoriales, ambientales, económicas,…),  por cuestiones  de topología  y geotécnicas de la presa y el vaso. 

Por otro lado, estamos entrando en un clima desconocido con grandes extremos crecientes que pueden dejar pequeñas las actuaciones antes de que entren en servicio, y además vemos cómo proliferan inundaciones que no son fluviales sino pluviales (la precipitación encima del propio territorio urbano/rural es inmensa, con lo que de nada sirve la regulación). 

Podemos maquillar la incapacidad de ofrecer un alto grado protección gracias a la técnica de obra civil, como hasta ahora veníamos haciendo, migrando el discurso hacia algo más modesto, cambiando la palabra “evitar” por ”paliar” los efectos.  Pero entonces hay que establecer análisis coste/beneficio rigurosos,  dado que si los costes son desproporcionados y la eficacia limitada, la estrategia más inteligente y efectiva de adaptación al cambio climático será  similar a  la protección contra los volcanes (de ahí la vulcanización del clima): procurar retirar al máximo las actividades antrópicas de su área de influencia, vigilar su actividad, y salvar las vidas humanas que todavía habiten las zona mediante prevención, alerta temprana y evacuación.

Pero sobre todo, y dado que la “adaptación” en todo caso incurre en enormes costes y sufrimiento humano, deberíamos poner énfasis en evitar la escalada de magnitud  y frecuencia de estos desastres,  apostando por la reversión de las causas del cambio climático.

Un poco de humildad,  prestemos atención a los indicios y cambios de paradigma que emergen,  y sepamos ver las aportaciones que  expertos multidisciplinares, como Leandro del Moral aportan

Y a mayor abundamiento comparte:

La seguridad de las funciones laminadoras de los embalses están quedando en entredicho/limitadas, ante los efectos del Cambio Climático, por dos razones:

1) Se incrementan la tendencia a llenarlos y mantenerlos casi llenos, para intentar prevenir sequías prolongadas, especialmente ante las demandas y presiones del regadío, por lo que se anula o disminuye mucho su capacidad de laminación. Cuando suceden o se prevén precipitaciones extraordinarias, cada vez más frecuentes,  se ven forzados a proceder a un vaciado urgente  para crear preventivamente un volumen de resguardo, y en ese proceso, el caudal de salida es mayor que el de entrada, incrementando la crecida aguas abajo. Si así sucede durante todo el evento, el embalse, lejos de laminar, incrementa la inundación.

2) Si a pesar del vaciado preventivo,  que tiene sus límites, o del estado inicial del embalse en niveles bajos, el embalse acaba llenándose, no solo desaparece de nuevo su capacidad laminadora, si no que emerge un  nuevo  riesgo aún más inquietante. 

Por efecto de cambio climático las precipitaciones extremas no solo suceden con más frecuencia, sino que presenta un volumen y unos caudales punta superiores a los valores de máxima avenida que hemos calculado por métodos  tradicionales para diseñar los aliviaderos y evitar que el embalse desborde. En este caso, como sabemos, si el caudal que entra es mayor que el máximo que la presa puede desalojar, el embalse lleno empieza a desbordar de forma incontrolada por la coronación, con riesgo grave de rotura en el caso de presas de gravedad, como sucedió en Tous, y más recientemente en el caso de la DANA 2024 en el embalse de Buseo, y a punto estuvo de suceder en también en el de Forata. Por no citar episodios como la DANA 2023, en Libia, con la rotura encadenada por desbordamiento de dos presas de tan solo 1,5 + 22,5 hm3,  causando miles de fallecidos y desaparecidos.

Por no alargar más, no entro a exponer por qué incrementar hipotéticamente el número y volumen de los embalses en el caso que fuera posible, no aumentaría la capacidad de regulación. La adaptación al cambio climático requiere nuevas aproximaciones (liberar espacio, evacuaciones,…).

En todo caso, dado que incluso la “adaptación” más eficaz incurre en enormes costes y sufrimiento humano, deberíamos poner énfasis en evitar la escalada de magnitud y frecuencia de tales desastres,  apostando por la reversión de las causas del cambio climático.

Por tanto, en estos episodios yo si que no duermo tranquilo aguas abajo de un embalse,  y especialmente me preocupo cuando observo que personas responsables de la gestión no sólo parecen ignoran estos aspectos, si no que se enrocan  en rancias y soberbias percepciones, en vez de actualizarse con modestia atendiendo a advertencias  cualificadas, como la D. Leandro del Moral.

Eso de recurrir al “sentido común”, para argumentar cualquier cosa., ¿de qué me suena? 

PD. La imagen de pretender soplar y sorber a la vez sintetiza magníficamente en una sola imagen el núcleo de la disfunción